Grandes Espías: mil intentos y un mal invento

Los grandes actores de acción siempre se encuentran en la disyuntiva de  atravesar el sinuoso camino de entrar en el género de comedia infantil, siendo algo que muy pocas veces funciona bien.  Arnold Schwarzenegger, Sly Stallone, incluso nuevos valores de la acción como Dwayne Johnson y Vin Diesel pusieron el cuerpo, dejaron la vergüenza de lado y se embarcaron en este tipo de empresas. Entonces, luego de demostrar buen timing en el humor con Guardianes de la Galaxia, Dave Bautista (a.k.a.: Drax) se suma a este tipo de experimentos audiovisuales con Grandes Espías, aunque sin mucho tino.

La historia es bastante simple: cuando el agente de campo de la CIA Jason Jones (Dave Bautista) es degradado a un simple trabajo de vigilancia -luego de una misión infructuosa-, en él tendrá que espiar a una madre y a su hija de 9 años, Sophie (Chloe Coleman). Ésta usa su habilidad tecnológica y astucia para encontrar el escondite secreto de Jones cerca del apartamento que comparte con su madre. A cambio de no revelar el secreto del espía, Sophie lo convence de pasar tiempo con ella y enseñarle todos los secretos de su profesión.

El director, Peter Segal, es un conocido del género habiendo dirigido cosas como Naked Gun 33 1/3: The Final Insult (La pistola desnuda 33 1/3, 1994),  50 First Dates (Como si fuera la primera vez, 2004) o la nueva versión de Get Smart (El súper agente 86, 2008). En este caso se apoya demasiado en Bautista que carece de las capacidades actorales de otros héroes de acción. La falta de movilidad en los músculos de la cara (algo que Dwayne Johnson maneja muy bien) le quita posibilidades cómicas y lo estanca mucho al timing que se logre en el guión (algo que James Gunn, director de la ya nombrada Guardianes de la Galaxia, maneja a la perfección) que en este caso es simple y carente de grandes gags. Lo que llama mucho la atención es el buen trabajo de Coleman, que con su corta edad logra mostrar varios registros, poniéndose al hombro todo lo que no puede entregar Bautista.

Escenas de acción mal resueltas, mucho cringe (hay una historia de amor que es increíble -no se puede creer- por la poca química de ambos) y algunos destellos en el ida y vuelta de los diálogos, Grandes Espías es una clara película infantil que extrañamente apunta con sus chistes a un público mayor de edad, colocándola en un limbo extrañísimo de la que no sale muy bien parada. Teniendo en cuenta que otros héroes de acción lo intentaron y fallaron, no es algo de lo que Dave Bautista se deba arrepentir mucho… ¿o sí?

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