Scary Movie 6: un viaje al pasado

por | 05-06-2026 | Cine, Reseñas | 0 Comentarios

Vuelven los Wayans a la parodia

Luego del buen recibimiento de The Naked Gun, parece que la comedia paródica está de regreso. ¿Pero es Scary Movie 6 un nuevo eslabón, o sólo un festejo de tiempos mejores? El elenco original vuelve, y lo hace riéndose de todo el cine de terror actual.

¿De qué va?

Veintiséis años después de escapar de un asesino enmascarado sospechosamente familiar («Ghostface»), los Cuatro del Núcleo están de vuelta en la mira del asesino y ninguna propiedad intelectual del cine de terror está a salvo. Marlon Wayans («Shorty»), Shawn Wayans («Ray»), Anna Faris («Cindy») y Regina Hall («Brenda») se reúnen en Scary Movie junto a los favoritos que regresan y caras nuevas para abrirse paso a través de reinicios, remakes, secuelas, precuelas, secuelas, spin-offs, terror elevado, historias de origen, cualquier cosa que tenga la palabra legado en ella, y cada «capítulo final» que no sea absolutamente definitivo. Nada es sagrado. Ningún tropo sobrevive. Cada línea se cruza. Los Wayans están de vuelta para cancelar la Cultura de la Cancelación.

Hay algo mágico y catártico en juntarte en una sala a reírte, a compartir con otros la incontrolable pulsión de la carcajada. Al humor no se le puede juzgar política, cultural o sociológicamente… ¿o sí? La saga Scary Movie, subiéndose al cine de terror renacido post Scream, sigue demostrando que no siempre algo de culto se puede explicar,

Scary Movie 6 sigue el patrón de la franquicia: una historia que no tiene sentido ni razón, acumula un número alto de secuencias paródicas de los últimos estrenos de terror. Una suerte de muestrario de lo que se volvió «popular», la confirmación de que esa pieza rompió el techo de cristal de un género algo subestimado por la alta alcurnia cinéfila.

Y el juego es que no tenga ningún sentido, es la forma cómo un niño encara una anécdota: el fuerte está en el remate, o en algo asqueroso, o en lo sorpresivo… ¿el resto? Algo que rellene lo que realmente quiere contar. Algo que las dos primeras entregas de la saga tenían y luego se perdió un poco cuando se fueron los hermanos Wayans.

Los creadores de ¿Y dónde están las rubias? estaban distanciados de la saga, luego que Weinstein y demases los sacaran para hacerse cargo de la franquicia. Y algo de eso también hay, algo combativo y contestatario, un «dejame romper las bolas con esta estupidez en paz», que parece haber indignado a muchos.

Scary Movie 6 sigue siendo un festival de malos chistes sobre drogas, sexo y conflictos raciales. Y a eso se le suman cuestiones coyunturales de la cultura pop, como el streaming y otras yerbas. Cosas que básicamente no molestan a nadie, incluso todo lo que tiene que ver con Epstein y sus documentos, está bastante edulcorado.

¿Entonces que es lo que molesta tanto? Son un grupo de fanáticos de los chistes de pedos que quieren seguir riéndose de sus consumos. Quizás lo más discutible es que no estamos frente a una pieza internacionalista, Scary Movie 6 habla sobre EE.UU. para los yanquis. No parece existir puente a otras latitudes, si no estás al tanto de su cultura quedás afuera.

Y esto siempre fue así, ¿por qué ahora es un problema? Quizás porque estamos navegando en nuevos océanos, mares que no habían sido interpelados en estos tiempos de sobre-conexión. Siempre hubo indignado sobre esta saga, pero no los escuchábamos tanto. Los malos puntajes sólo hablaban de los críticos, un público para nada objetivo de esta saga.

Ahora muchos en redes quieren gritar «soy demasiado cool para ver esto», y allí no queda más que insertar el meme de «andá máquina, nadie te detiene». Scary Movie siempre fue lo mismo, un escaparate dónde abandonar el cerebro un rato y reírse de flatulencias o pésimos chistes sobre consumos problemáticos. Ni siquiera los easter eggs fueron sutiles jamás.

Scary Movie 6 sigue siendo fiel a su ADN, sobre todo el de las primeras dos partes. Se ríe del sistema, del propio ecosistema que habita, de sí misma, y hasta de su lugar en el entorno audiovisual. Pero nunca deja de ser ella, orgullosa pieza de crapulencia para tiempos dónde no nos detenemos a pensar, así que por lo menos… riámonos.

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Elian Aguilar
Escritor, cineasta, fanático de los comics, las peliculas y las series. Geek desde temprana edad, cuando descubrí que los kryptonianos podían morir y que existía la alegría a 24 fotogramas por segundo. Coleccionista acérrimo que no mide el espacio de sus colecciones. La revista Cine Fantástico y Bizarro me hace feliz y el Festival de Cine de Género Buenos Aires Rojo Sangre es mi lugar en el mundo.

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