Verity: la sombra de un engaño – Mentira la verdad

por | 07-10-2026 | Cine, Reseñas | 0 Comentarios

¿A quién creerle?

Existe un placer en devorarse un thriller narrativo en formato best seller, una suerte de contrato tácito en dónde el subgénero sigue igual desde los tiempos de Agatha Christie y nosotros no podemos dejar de leerlo. Verity: la sombra de un engaño nace de ese seno y da el salto a la gran pantalla. ¿Funcionará igual?

¿De qué va?

Adaptación de la novela best-seller de Colleen Hoover, este seductor thriller psicológico narra la historia de la reconocida autora Verity Crawford y de Lowen Ashleigh, una escritora en apuros que se traslada a la remota finca de los Crawford para trabajar como escritora fantasma de Verity. Después de que Lowen descubre lo que parecen ser las escalofriantes notas autobiográficas de Verity, se debate entre las inquietantes y retorcidas confesiones sobre el esposo de Verity, Jeremy, y le resulta difícil separar la ficción de la realidad, la manipulación de la atracción y la oportunidad de la obsesión.

Una escritora más prolífica que Gabriel Rolón, un marido que nunca parece mostrar sus cartas y una escritora que recién inicia su camino y que se ve envuelta en una trama que va desde lo económico hasta lo afectivo. Todo esto conforma Verity: la sombra de un engaño, un thriller de esos que se leen en una playa durante Enero.

El director Michael Showalter es un todo terreno, puede hacer cosas efectivas como The Idea of You (2024), protagonizado también por Anne Hathaway o la navideña Oh. What. Fun. (2025) que fue un sinsentido total. En ese universo es que adapta un éxito literario trayendo a la omnipresente Hathaway, y sumando a Dakota Johnson y Josh Hartnett.

La búsqueda es clara: apelar al misterio, al carisma de sus protagonistas y agregando el factor «erótico» (todo lo que el mainstream permite) que tan buenos resultados dio en taquilla con cosas como The Housemaid (2025). Pero cómo acá no estaba Sydney Sweeney, se terminó cayendo en la protagonista de la saga erótica más conocida.

Mientras que Hathaway parece haber agarrado cuanto proyecto apareció este año, imaginando que querrá desaparecer en su maternidad reciente, Johnson sigue demostrando el poco carisma y sex appeal que ostenta. No entiendo que buscan en ella, ¿qué no teme desnudarse? ¿Para después negar que eso vende? Ni siquiera aporta grandes trabajos actorales, pero por alguna razón siempre termina teniendo proyectos.

Hartnett por otra parte sigue componiendo ese avatar dual que tan buenos resultados le dio en Trap (2024) y que le permite vivir entre el límite de lo hegemónico y el buen hacer interpretativo. Es en ese juego dispar en que Verity: la sombra de un engaño nunca termina de despegar, si ninguno de sus protagonistas brilla, ¿Cómo apuntalas el conflicto?

Incluso el factor de thriller terrorífico, la escritora que quedó postrada tras un accidente y que no se entiende si puede moverse o no, queda diluido y olvidado en los minutos de metraje. Hay un par de momentos dónde el juego de esa incertidumbre parece establecerse, para aprovechar el dispositivo audiovisual y sus posibilidades, pero que se olvida en pos de seguir explicando la trama con los diálogos.

La secuencia erótica tiene un juego de roles marcados, que la vuelve interesante, pero es corta y sin continuidad, algo que se vio en el streaming con la película The Love Hypothesis (2026); si es una sola secuencia ¿se puede decir que es un thriller erótico? Lo que sí trabaja bien Verity: la sombra de un engaño es el concepto de la verdad, y cómo la estructura de una voz omnisciente puede desviarnos la atención a detalles falaces, pero termina comiéndose su propia cola.

Porque para seguir una estructura clásica el conflicto se debe resolver, pero no cualquier conflicto… sino el que eligió como camino la película para tomar. Y en una adaptación eso es más complejo, al existir ya el material original y en otro dispositivo, las posibilidades de perder el camino son grandes, y hay que armar el caminito de migas de pan formado por los lugares comunes del subgénero elegido.

Verity: la sombra de un engaño elige no hacerlo y hacia el final deja abierta la pregunta que dio vueltas alrededor de toda la historia. ¿Quién es el bueno? ¿Quién es el malo? ¿Quién dice la verdad? ¿Quién miente? En un mundo tan lastimado con verdades a medias o fake news, vivir dos horas en una narrativa que nos deja el mismo agujero en el pecho, no es un lugar tan cómodo. Pero tampoco son cómodas algunas verdades.

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Elian Aguilar
Escritor, cineasta, fanático de los comics, las peliculas y las series. Geek desde temprana edad, cuando descubrí que los kryptonianos podían morir y que existía la alegría a 24 fotogramas por segundo. Coleccionista acérrimo que no mide el espacio de sus colecciones. La revista Cine Fantástico y Bizarro me hace feliz y el Festival de Cine de Género Buenos Aires Rojo Sangre es mi lugar en el mundo.

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